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lunes, 23 de mayo de 2011

Kariseries: Glee, Final de temporada

A propósito de su final de temporada, el cuál será estrenado hoy martes 24 de mayo por las pantallas de FOX en Estados Unidos, me parece apropiado hacer un recuento de lo destacable y lo "olvidable" de ésta temporada de la popular serie.

Lo destacable:  
La música
La razones del éxito de Glee pueden variar de quién sea que comente, sin embargo lo que a mí me impulsó a verla fue la música. La calidad vocal e interpretativa de la mayoría de los integrantes del elenco es indiscutible. El uso de un soundtrack tanto del recuerdo como de los nuevos ídolos pop permite alcanzar a diversos públicos, y en varias ocasiones me ha permitido conocer a algún artista que me era desconocido o escuchar alguna versión de un tema de mis favoritos. Esto no se perdió durante la segunda temporada, mejorando incluso diversas interpretaciones. Lo que sí cambió: la adición de nuevas voces. Creo que este es un factor decisivo que permitió refrescar los sonidos de la primera temporada, permitiendo la integración de más estilos al repertorio. Mi nueva favorita: Santana Lopez (Naya Rivera).



Homosexualidad en la TV
A pesar de las debilidades en el libreto (que comentaré a continuación), el que esta temporada haya tenido como ejes centrales la expresión de la homosexualidad de Kurt y de Santana me parece una apuesta importante de esta serie, ya que es aún -por desgracia- un tema tabú en nuestra cultura televisiva. Si bien es un tema que se ha tratado en otras series de televisión (pienso en The L World y Six Feet Under y me surgen varias más), estas generalmente tratan sobre la homosexualidad adulta, siendo la homosexualidad juvenil aún poco tratada el la pantalla chica (sólo recuerdo algunas series transmitidas por MTV con ésta temática, al menos en Chile). El que Glee sea una serie muy popular abre las puertas a que se abra el tema en los hogares, más allá de la caricatura, permitiendo la desmitificación de las diferentes orientaciones sexuales, promoviendo la empatía con los dolores que atraviesan debido a los prejuicios de nuestra sociedad. No es que después de Glee vaya a cambiar nuestra sociedad, pero un paso es algo.



Espero que su historia se siga desarrollando en la próxima temporada


Lo olvidable:
¿Errores? de continuidad
Existen páginas y páginas donde personas se dedican a buscar errores en la continuidad de las series (como elementos de la escena que desaparecen o errores de vestuario), pero en Glee esta situación es tan extrema que creo que ni siquiera se puede calificar de error: para mí es una falta de respeto. Estuvimos toda la primera temporada siguiendo el embarazo de Quinn, si daría en adopción o no, nos emocionaron con la canción que Puck dedica a su futura hija (Beth, de Kiss), para que en la segunda temporada esta situación no pasara ni siquiera a segundo plano, sino que las alusiones al hecho son prácticamente nulas a través de ella. ¿Qué pasó con la amistad formada entre Quinn y Mercedes? Interrogantes como éstas me asaltan y me dejaron perpleja durante la primera mitad de la temporada. Un gran ingrediente de una serie es que uno pueda entrar en la piel de los personajes; parte de la magia es creer por 1 hora o 20 minutos que esos personajes están allí, y el hecho que una historia sea coherente es parte de dar vida a los personajes. Sino se rompe el hechizo.

¡¿Qué pasó con esto?!

 De lo bueno y lo malo, me quedo con un balance positivo: han entrado en juego nuevos personajes, nuevos protagonismos y nuevas historias que le han dado más sabor y cuerpo a la historia. Debe mejorar sobretodo en la continuidad si planea seguir más tiempo al aire (al parecer hasta el 2014), además de generar una formula que permita trascender de los personajes. Por mi parte, estoy ansiosa por saber cómo les va a los chicos en NY.

PD: se viene una nueva entrada sobre otro de los finales de temporada, The Big Bang Theory.